{"id":620,"date":"2019-08-30T08:00:32","date_gmt":"2019-08-30T08:00:32","guid":{"rendered":"https:\/\/psicologorubiera.es\/sexologo-psicologo-madrid\/?p=620"},"modified":"2019-08-28T21:21:17","modified_gmt":"2019-08-28T21:21:17","slug":"relaciones-de-pareja-malos-tiempos-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/psicologorubiera.es\/sexologo-psicologo-madrid\/relaciones-de-pareja-malos-tiempos-amor\/","title":{"rendered":"Relaciones de pareja: \u00bfmalos tiempos para el amor?"},"content":{"rendered":"\n<h2>Relaciones de pareja: \u00bfmalos tiempos para el amor?<\/h2>\n\n\n\n<p>Hablar de <strong>relaciones amorosas<\/strong> no es algo de esta \u00e9poca. Han hablado de <strong>amor<\/strong> cient\u00edficos, fil\u00f3sofos, psic\u00f3logos, m\u00e9dicos, soci\u00f3logos, poetas, antrop\u00f3logos&#8230; ahora habla de amor hasta el reggaeton.\u00a0<br><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/psicologorubiera.es\/sexologo-psicologo-madrid\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/terapia-amor.jpg\" alt=\"terapia-amor\" class=\"wp-image-622\" width=\"744\" height=\"372\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desde la filosof\u00eda griega hasta nuestros d\u00edas, <strong>el amor<\/strong> ha sufrido tantos cambios que ya ni se reconoce en el espejo. Empezando por Eros como m\u00e1xime art\u00edfice de la necesidad del otro, pasando por el amor rom\u00e1ntico donde la \u00fanica v\u00eda para vivir era morir por amor, hasta terminar en nuestros tiempos modernos o\u2026 postmodernos o\u2026 vete t\u00fa a saber, donde la presencia del amor ha quedado relegada al consumismo neoliberal de uso y disfrute hedonista del otro, sin saber apenas qui\u00e9n duerme al otro lado del colch\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora todo es caduco: la comida, el m\u00f3vil, las modas, e incluso <strong>el amor<\/strong> y esto hace que las <strong>relaciones de pareja<\/strong> sean muy fr\u00e1giles. Al tener m\u00e1s conexiones, las relaciones son m\u00e1s superficiales porque los amigos de Facebook no son un v\u00ednculo. Parece que hay una adicci\u00f3n a la seguridad porque no se nos deja frustrarnos. No dejamos tener una discusi\u00f3n ni una <strong>crisis de pareja<\/strong>.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos venden? Que si uno no funciona, pasamos al siguiente. Vendo y compro, compro y vendo. En eso estamos. Y si me siento mal, me voy de compras o me abro el <strong>Tinder<\/strong> y eso me calma el alma. \u00bfMe calma?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pulula por el aire la idea de vincularnos sin riesgos porque detestamos pasarlo mal y tener<strong> crisis de pareja<\/strong>. Quiero estar contigo, pero no mucho. \u00bfPor qu\u00e9? Porque me da un <strong>miedo terrible sufrir<\/strong>. Me cabe la duda de si se puede amar sin riesgo a sufrir, si se puede jugar sin la posibilidad de perder. \u00bfA d\u00f3nde nos lleva el cauce de este r\u00edo? A v\u00ednculos consumibles: lo cojo y lo dejo. Nos exponemos a ser usados y usamos. Es un <strong>amor de consumo<\/strong>. Aqu\u00ed tenemos el mito de \u201ca m\u00e1s libertad, m\u00e1s facilidad para encontrar a la pareja perfecta\u201d, que no es m\u00e1s que una tiran\u00eda de la propia ilusi\u00f3n de libertad. \u00bfD\u00f3nde cre\u00e9is que nos alimentamos mejor en un buffet libre o en un restaurante estrella Michel\u00edn? Tener muchas opciones mantiene <strong>el consumismo del amor<\/strong>, donde si dejas algo, no hay problemas porque damos a <em>next<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/psicologorubiera.es\/sexologo-psicologo-madrid\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/tinder-amor.jpg\" alt=\"terapia de pareja: tinder\" class=\"wp-image-623\" width=\"738\" height=\"369\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfY cu\u00e1l es el peor escenario de este aire que pulula? Los v\u00ednculos como propiedad, que son consecuencia del <strong>amor consumible<\/strong>. Si yo puedo consumir un amor, significa que tambi\u00e9n soy propietario, como si ese alguien fuese nuestro. Y aqu\u00ed se da la lacra de esta sociedad, que no es otra que la violencia en la pareja. Si yo compro algo, ese algo es m\u00edo y punto en boca. Y esto impide tener una <strong>relaci\u00f3n de pareja sana<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 estemos siendo espectadores de <strong>la muerte lenta del amor<\/strong> o quiz\u00e1 Eros est\u00e9 en una habitaci\u00f3n de hospital muy enfermo pidiendo a gritos la medicaci\u00f3n correcta. \u00bfPero cu\u00e1l puede ser esta medicaci\u00f3n? \u00bfAlguien consigue escuchar a Eros en coma?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 sea necesario el vac\u00edo de uno mismo para dejar espacio al otro en tanto que la b\u00fasqueda de la aprobaci\u00f3n narcisista encama al <strong>amor <\/strong>a sus \u00faltimos d\u00edas. Quiz\u00e1 sea necesario no ser nada para que el otro sea y de esta manera ser m\u00e1s que nunca uno mismo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h3> Relaciones de pareja y sexolog\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>Las aplicaciones de ligues que todos conocemos pueden ser una muestra del <strong>uso consumista del amor como objeto<\/strong>, donde se camufla con buenas intenciones de consentimiento mutuo y de libertad hedonista. La duda que cabe es si se ama desde el T\u00da o simplemente desde el YO, sin la posibilidad de ser un NOSOTROS. Quiz\u00e1, la \u00fanica v\u00eda para salir de nuestro narcisismo sea el erotismo a trav\u00e9s de la presencia del otro, que nos invade, nos abruma y nos lleva a la acedia, o lo que es lo mismo, al olvido de uno mismo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/psicologorubiera.es\/sexologo-psicologo-madrid\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/pareja.jpg\" alt=\"terapia pareja\" class=\"wp-image-624\" width=\"734\" height=\"367\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Parece mucho m\u00e1s f\u00e1cil vivir distante, esconderme ante la presencia real de un otro que supone una amenaza para mi propia libertad. De esta manera, evitamos el terror a ser reconocidos y la obligaci\u00f3n a ser repensados desde un T\u00da + YO. Por ello, hemos reinventado <strong>una manera de amar a nuestra medida<\/strong> desde la f\u00f3rmula de la autosatisfacci\u00f3n masturbatoria a trav\u00e9s del otro con la obligatoriedad de tener momentos de disfrute, de tener muchas <strong>parejas sexuales<\/strong> (\u00bfsexuales?), de erectar, lubricar y orgasmar; cuanto m\u00e1s alto, mejor. Esto nos lleva a la <strong>cosificaci\u00f3n de la media naranja<\/strong> con la ilusi\u00f3n enga\u00f1osa de consentimiento y simetr\u00eda en el poder de la <strong>relaci\u00f3n de pareja<\/strong>, dirigido por balances contables de coste y beneficio, donde siempre se busca el super\u00e1vit, y donde al buscarlo, eso se hace imposible.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que<strong> el amor de consumo<\/strong> no es m\u00e1s que una muestra del porno de pantalla accesible a cualquier m\u00f3vil de bolsillo. La cruzada actual que intenta demonizar el porno se aleja de lo realmente obsceno de este porno. Lo obsceno del porno o lo que es lo mismo, lo que sale de la escena del porno no es el exceso de sexo, sino m\u00e1s bien la ausencia del mismo sexo que sucede en las relaciones de consumo. Una ausencia de sexo que viene de la mano de la sobrexposici\u00f3n que impide la seducci\u00f3n a trav\u00e9s del misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojo, que esta nueva f\u00f3rmula nos permite <strong>disfrutar sin sufrir<\/strong>, sobrexponernos con el coraz\u00f3n encogido, consumirnos y ser consumidos desde nuestro rinc\u00f3n m\u00e1s distante, al otro lado de la pantalla. La oferta infinita, la sustituci\u00f3n inmediata, el disfrute como droga suenan muy golosos como para dar paso a la necesidad del otro, pero no nos olvidemos que Eros sigue muriendo en esa habitaci\u00f3n l\u00fagubre de hospital. Y lo que nos grita al o\u00eddo es que el otro no es un espejo sin voz ni voto, sino una oportunidad de transformaci\u00f3n y plenitud a trav\u00e9s de la <strong>cesi\u00f3n de uno mismo.<\/strong> Este Eros nos lleva a la muerte y sin embargo, <strong>nos hace sentir m\u00e1s vivos que nunca<\/strong>. Esto contrasta con las nuevas modalidades de crecimiento personal a trav\u00e9s de la autoayuda, autoestima, autoconocimiento\u2026 autoleches. Y todo esto est\u00e1 muy bien, pero<strong> quiz\u00e1 sea imposible amar desde este auto<\/strong> y conseguir <strong>una relacion de pareja sana<\/strong>, pues nos lleva a la esclavitud de nuestro individualismo de \u201c<em>yo me lo guiso, yo me lo como<\/em>\u201d.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que Eros moribundo da sus \u00faltimos coletazos invit\u00e1ndonos a dejarnos llevar por el v\u00e9rtigo del precipicio de la presencia del otro para destruir este equilibrio zoombie autodidacta que nos impide morir y vivir a partes iguales, y que nos lleva a derrochar sonrisas de bisuter\u00eda barata en busca de muchos <em>superlikes<\/em>. Quiz\u00e1 la v\u00eda para revivir a Eros sea hacerle el boca a boca y tomar conciencia de <strong>lo cansados que podemos estar de nosotros mismos<\/strong>, dejar de mirar al espejo y ver qu\u00e9 hay detr\u00e1s de ese otro: que nos lleve <strong>del YO al T\u00da<\/strong>, de objeto de consumo a sujeto er\u00f3tico.\u00a0<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Relaciones de pareja: \u00bfmalos tiempos para el amor? Hablar de relaciones amorosas no es algo de esta \u00e9poca. 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